Hay tres tipos principales: movimiento completo (full‑motion) que permite girar, inclinar y extender la pantalla; inclinables (tilting) que ofrecen ajuste de inclinación para reducir reflejos; y fijos (low‑profile) que dejan la TV pegada a la pared. Muchos modelos full‑motion combinan giro, inclinación y extensión según el diseño.
La inclinación típica suele estar en el rango de +5° a −15° (algunos modelos alcanzan hasta +10°), pensada para reducir reflejos. El giro (swivel) suele rondar ±45°, aunque hay soportes con mayor recorrido horizontal (por ejemplo 110° según la especificación del modelo). Verifique los ángulos exactos antes de comprar.
Muchos soportes están pensados para montantes de madera a 16" o 24" de separación. También hay modelos que pueden instalarse en superficies de concreto o bloque. Según el diseño, algunos soportes permiten instalación en esquina o incluso en un solo montante; compruebe la compatibilidad del producto con su pared antes de comprar.
Muchas unidades incorporan canaletas o guías para ocultar cables y facilitan un acabado más limpio. También es común el ajuste de nivel posterior a la instalación; algunos modelos incluyen un nivelador y permiten correcciones de nivel del orden de ±3° para dejar la TV perfectamente alineada.
Las garantías varían según el modelo: hay garantías limitadas de por vida (lifetime) y plazos más cortos como 6 meses, 1 año o 5 años. Revise la garantía específica indicada por el fabricante al comprar.
Los muebles para TV normalmente requieren ensamblaje por un adulto e incluyen instrucciones y hardware; muchos presentan piezas numeradas y herramientas básicas para facilitar el montaje. El nivel de dificultad y el tiempo de montaje dependen del modelo.